lunes, 7 de marzo de 2011

LA EDUCACIÓN CATÓLICA NO ES EDUCACIÓN



Antes de comenzar, y a tenor del título de esta entrada, quisiera expresar mi más profundo respeto por las creencias de los demás, y que no es mi objetivo ofender a nadie.
Aclarado esto, empiezo.

Esta última semana se ha sabido que a instancia del Arzobispado de Valencia, en los colegios concertados de esta ciudad se va a enseñar una educación sexual muy especial.
Concretamente, van a enseñar a nuestros chavales que la masturbación está mal, que para tener relaciones sexuales primero ha de haber amor, y que la homosexualidad es algo a ocultar y que se puede curar.

Pues bien, yo estudié en un colegio católico concertado de Valencia, y puedo decir que no me acuerdo de nada de la educación sexual que me dieron. Serían pocas horas al año (y con pocas quiero decir dos, como mucho). Pero la verdad es que no me acuerdo de nada, y no creo que sea por el efecto del alcohol en mis neuronas ni por ningún problema mental, sino simplemente porque no me enseñaron nada.

Así que desde aquí quiero lanzar un mensaje a los padres jóvenes de Valencia: padres y padras, sé que estáis tentados de mandar a vuestro hijo/a al colegio concertado de al lado de casa porque "son más serios" o porque "no habrá tantos inmigrantes pobres", pero debéis pensar en las tonterías que enseñarán a vuestro hijo si lo metéis ahí.
Imagináos que vuestro hijo es homosexual. Vivirá una adolescencia reprimida y de autoculpación, cuando en un colegio público tendrá libertad de pensamiento y nadie le dirá que está enfermo.
Yo prefiero que estudie junto a inmigrantes pobres a que le metan ideas de mierda en la cabeza a mi hijo.

Quiero que le enseñen cosas útiles para su vida, como que debe usar condón (el manual este del arzobispado ni los nombra) o que debe explorar su sexualidad, y que no lo animen a reprimirse.

Si yo llevo a mi hijo a un colegio es para que, además del título de Bachillerato, se saque el título en inteligencia, buena educación, amplitud de miras y libertad de pensamiento. Y es por eso por lo que nunca lo llevaré a un colegio católico.

Gracias Arzobispado por hacer sufrir a nuestros hijos.

3 comentarios:

Scila dijo...

Me quedo con tu comentario de que no "recuerdas nada sobre la educación sexual recibida de los santos padres".
Yo sí lo recuerdo casi todo, lo la ceguera por pajearse, lo de "arráncate un ojo si miras lo que no debes", lo córtate un brazo si el extremo, la mano, te ayuda a pecar, lo del purgatorio que podría durar más que una bola de acero, un millón de veces más grande que el sol a la que, cada millón de años una paloma, coja o no, rozase con el ala...
Así y todo he pecado la hostia pero sin aquella educación... me habría condenado de por vida, fijo.
Nunca les daré las gracias suficientemente a aquella gentuza de largas faldas grises que debajo había pantalones, ya lo creo, y manos muy largas.

Anónimo dijo...

Pues yo prefiero que le digan eso a que le digan que el modo más seguro de no quedarse embarazada sea el sexo anal.
Ni el Arzobispado ni el gobierno deberían meterse en la "educación" de los hijos, bastante tienen con intentar ENSEÑAR, como para encima dejarles educar.

El Grifo dijo...

Lo que los docentes tienen que enseñar a nuestros jóvenes es la realidad, y punto.

Saludos.

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