
Valencianos y valencianas,
es para mí motivo de orgullo y de honda satisfacción anunciaros que a partir de este año emitiré mi propio mensaje navideño, como Alcaldesa vitalicia de Valencia que soy, pero lo haré ya pasado el día de Navidad, pues el 25 de diciembre estoy muy liada comiendo almejas y bebiendo gin-tonics.
Empiezo valorando la actual situación de nuestro grande y libre país, España, que el imbécil de Zetaparo, digo Zapatero, se ha encargado de destruir. No obstante, estáis a tiempo de salvar nuestra península, pues si votáis a mi amigo Mariano Rajoy todo se solucionará.
Votadlo.
Votadlo.
Votadlo.
Si no os parece suficiente razón, os digo que si Rajoy gana, traeré los Juegos Olímpicos a Valencia. Ya hice este chantaje con la Fórmula Uno, así que puedo volver a hacerlo.
En cuanto a mi reino, digo mi ciudad, digo nuestra ciudad, qué deciros, amigos y amigas. Valencia está rebonica, como siempre (como siempre desde que mando yo, por supuesto).
Además tenemos AVE, que lo he traído yo, por mucho que digan los sociatas de mierda.
Yo fui quien se ligó a Magdalena Álvarez.
Y Paco Camps hizo lo propio con Pepiño.
Y termino ya, pues de tanto turrón me están entrando cagaleras, anunciando que el próximo año las valencianas que sean feas serán expulsadas de la ciudad.
Para tal efecto se les prestará un abono de Valenbisi sólo de ida.
Feliz Navidad y que la Cheperudeta os acompañe.












