Ganó Alemania, y, novedades de la vida, se lo merecía. Yo hacía años que no veía a alguien ganar Eurovisión mereciéndoselo.
Aquí os la dejo:
Era la única buena canción del show, con lo que por cojones tenía que ganar.
Yo debo confesaros que no lo ví entero. Lo ví a cachos porque me aburría. Eran todas las canciones una mierda (menos la alemana), sobre todo la de Daniel Diges (un tío muy simpático, sí, pero mierda de canción). Cuando ví a este cantante salir al escenario, cambié de canal. Y por lo tanto no vi al espontáneo tan famoso, el Jimmy Jump. No hablaré de él porque ya ha hablado todo Dios de él.
Hablaré del pseudochica que representó a Serbia. Aquí os dejo su careto:

Un tí@ un poco extraño.
Y nada más, finalizo diciendo que me despido hasta, por ejemplo, mediados de septiembre, pues me tomo unas merecidas vacaciones. Aunque a lo mejor vuelvo si sucede algo extraordinario, como que metan a Paco Camps en la cárcel, que por cierto ya va siendo hora.
Ale, a cuidarse.












