
1- Tica el billete al entrar al metro. Sí, se puede entrar
gratis forzando las puertas, en algunas paradas (como Beniferri) incluso se puede pasar por el hueco a través de ellas, pero es mucho montarla. En el tranvía no hace falta, aunque cada vez hay más
revisores que te harán pagar una pasta si no lo ticas.
2- Si viajas en los tranvías viejos, no te sientes atrás del todo, pues es donde se sientan los
canis y sudamericanos poniendo
reagetón en sus móviles. Cómo los odio.
3- No te asustes cuando haya situaciones de
tensión racial, tipo gitanos discutiendo o una abuela gritando a una negra que se vuelva a su país. Es lo normal. Mira al suelo y haz como que escuchas el mp3, aunque le hayas dado a
pause hace tiempo.
4- Los periódicos gratuitos responden al modelo comunista: cuando hayas acabado de leerlo, no lo tires, déjalo en el asiento y otro lo leerá. Contribuye a la cultura gratis.
No a la Sinde.
5- Viajar en tranvía hasta
La Coma es una aventura de
mucho riesgo. Si viajas allí, vé desnudo, así no podrán robarte nada.
6- Sabes que has de coger el de
Palmaret o el de
Rafelbunyol, nunca el de Marítim-Serreria. Sabes bien de lo que te hablo.
(Por cierto, es "Rafelbunyol", no "Rafael Buñol" como dicen algunos que me dan ganas de tirar a las vías).
7- Por favor, no digas "¿Vas a salir?" a uno que está apoyado en la puerta del metro. Si está ahí es porque va a salir, coño.
8- El tranvía es más lento que
Rita Barberá retirando una estatua de
Franco. Sí, todos lo sabemos. No tiene prioridad semafórica, por lo tanto es posible que te desesperes con la lentitud. Para combatir la desesperación, piensa en Rita Barberá perdiendo las elecciones. Verás qué ameno se te hace el camino.
9- No busques la
Línea 2, porque aún no existe. Están la 1, la 3, la 4, la 5 y la 6 (la 4 y la 6 son de tranvía), pero la 2 no. Estará lista en un futuro próximo (2 años o así), pero hasta que llegue ese momento, sí,
Metrovalencia es el único metro del mundo sin línea 2.
10- Manos al bolsillo. Siempre las manos en los bolsillos.
Siempre.